Para variar llegué tarde y no quedó más que disculparme por educación. Ella, con una cara de asada, me dijo que ya se estaba yendo, que llegué justo a tiempo. Le dije que pensaba que era una chica más alegre, sonriendo, y que para recompensarla por su espera, me quedaría media hora más con ella, casi cachaciento yo, me dijo que no estaba molesta porque llegué tarde sino por cosas del trabajo.Nos sentamos en una banca del parque al frente de unas piletas que le daban un aspecto idílico a la situación। No parecía que estuviéramos en Perú, ni tampoco en Lima. A veces el Parque El Olivar de San Isidro, puede transportarnos a un jardín paradisíaco, es como si estuviéramos en Europa, o en el primer mundo, donde todo es muy tranquilo, seguro y las vistas son seductoras.
Bueno, pues comenzamos a conversar sobre ella: su padre es un ex policía y su madre, una ex directora de colegio. Suficiente material para batirla durante toda la velada. Ella en algún momento me golpea por casualidad, y yo que me quejo, que podría denunciarla por policía, que seguro era violenta igual que su viejo y que quería desquitarse conmigo. Ella que se reía y que se quejaba. Yo también le daba pequeños empujoncitos, en otras le desordenaba el cabello.
Luego le aplicó la técnica del Chavo del Ocho, que mis manitos estaban heladas, que me las tocara, que las sentiría heladas, ella que sí que estaban frías, que ella me ponía nervioso, que me tenía que hacer “chocolatito” en mis manos, entonces empezó a masajearme la mano derecha, cuando estaba en la mitad de sus masajes le dije que luego debía seguir con la izquierda, ella solo sonrió y siguió haciéndolo hasta que quedamos con los dedos de mi mano izquierda y los suyos de la derecha entrelazados como si fuéramos enamorados.
Ella me lo hace notar.
Laura: ¿Por qué están así nuestras manos?
Giovanni: No sé, seguro que me pretendes y quieres ser mi chica.
Ella se sonríe y no puede evitar taparse el rostro con sus manos. Está contenta. Luego le digo que mire a las otras parejas del parque, todos ellos son enamorados, menos nosotros, todos se besan y se tocan, menos nosotros, que mire cómo se tocan, y ella que comienza a describirme la forma cómo los chicos tocan a sus parejas y me dice que uno le agarra el trasero a una, otro parece tener una mano en la entrepierna de la chica y otro parece agarrarle una teta. Ahora los dos que nos matamos de risa, y le pido que por favor me teatralice la escena, que imaginara que yo soy la chica, y ella el chico, que me enseñara cómo se tocaban.
Ella que se mataba de risa, y que empezaba a tocarme un muslo. Yo le digo que solo era una muestra que no tenía que “manosearme”, riéndome. Ahora ambos reíamos. Luego ella que me toca un lado del trasero, y le dijo que ya basta, que a mí me gustaban las cosas despacio y no me gustaba que me tocara tan temprano, ella que yo no pensara mal solo estaba bromeando además apenas y me había tocado y ambos que nos matábamos de risa.
Luego en un momento, Laura me pregunta que si en una relación a mi me gustaba tomar la iniciativa o si me gustaba que tomen la iniciativa por mí. Yo le respondo decididamente que a mí me gustaba tomar la iniciativa aunque también me gustaba cuando una chica toma la iniciativa en una relación.
Después conversamos de varias cosas hasta que me dice que tiene sed। Yo le digo que si quiere que le compré algo, ella me dice que agua, yo le digo que la pileta está llena de agua, le digo que estoy bromeando que si en serio quería que le compré una botella de agua, ella que no. Entonces me mira fijamente a los ojos y me dice que tiene otro tipo de sed. Yo entiendo y también la miro fijamente y me acerco un poco más a ella, y ella también lo hace, y la beso en los labios.
Nos seguimos besándonos más veces y la siento muy apasionada en sus besos. Le digo que mis manos todavía están frías y meto mi mano derecha dentro de su casaca, y entonces estábamos ambos tan excitados que mi mano dentro de su casaca empezó a subir y a acariciarle las tetas y ella empezó a excitarse aún más.
Teatralizo un poco más la escena para que ella se sintiera un poco “palteada”, avergonzada. Entonces, le digo que las demás parejas nos estaban mirando, que hay un serenazgo que nos está que nos mira hace rato y además que hacia frío, que porque mejor no vamos a mi departamento –que no tengo- y estaríamos allí mejor sin que nadie nos moleste, podríamos tomar algo caliente y podríamos estar más cómodos. Ella que duda por un momento, es solo es una pose, y acepta con la cabeza.
Al toque tomamos un taxi y dentro de él le digo que mejor estaríamos en “uno por Lince”, que mi hermano quizá esté en mi departamento. Y al toque yo cambio la conversación, hablamos sobre mascotas, a ella le gustaban las mascotas, que tenía dos gatitas que dormían con ella, no recuerdo los nombres de los gatitas hasta que llegamos al hotel.
Cuerpazo, 1.65, la estatura ideal de una mujer para mí, caderas ligeramente amplias, hermosos senos redondos y contorneados, perfume delicioso de mujer. Le saqué la casaca al toque, ella al mismo tiempo empezó a desabotonarme los botones de mi camisa frenéticamente, le saqué como una especie de camiseta después y el brasier, ella que desabotona mi pantalón, yo me lo bajo, ella que se saca también sus jeans hasta que quedamos desnudos sobre la cama.
Comenzamos a tirar apasionadamente, lo hacemos como dos veces, qué rico, y luego le pido que me haga sexo oral y luego nuevamente empiezo a tirármela y me vengo. Luego que estamos echados desnudos, le digo que es rico estar con ella, ella también, que soy encantador y tanta cosa más, que le digo que me gustaba su cuerpo que tenía un cuerpazo que era rico sentir su cuerpo desnudo, salvo por su collar, que porque no se lo quitaba.
-No es un collar.
-¿No es un collar? Entonces, ¿qué es?
-Es mi rosario, gracias a él Jesús me protege.
Ya, la verdad que al igual que ustedes me dio un poco de risa, por supuesto no reí en ese momento, la verdad que también hasta me dio un poco de susto, solo la idea de que me hiciera el sexo oral con un rosario en el cuello me espanta, pero no puedo evitar la risa dentro de mí. Les ha pasado alguna situación parecida como esta, la próxima vez creo que voy a tener que persignarme antes de tirar, o prenderle una velita a san martincito, ¿alguna vez han tenido relaciones con una chica así tan religiosa?
Giovanni Casanova

Luego volvimos a conversar en la mesa, no había nadie, por fin। Ella, que le duelen los zapatos y me enseña parte de su piernas descubiertas, si pobre hemos bailado mucho, yo tambien estaba cansado, luego qué le acomodé su collar que se la había salido, mmm oportunidad para respirar en su nuca। Respiré lentamente en su nuca, no se me ocurrió besarla, se me pasó, pero estuve unos minutos oliendo su nuca y respirándole, que qué rico olía, ella que gracias, que le doy una mirada seria directamente a los ojos para besarla, asi sin más, confiado carajo, ella que me evita el beso, que no me aprovechara. 

Estoy pasando por un local de comida rápida cuando veo a una de las azafatas que se encuentra parada en la puerta del local, como una de esas “chicas malas” que se paran a la entrada de los locales en donde el placer emana a borbotones. Esta chica parece tener unos 22 ó 23, se le ve bien sexy, faldita negra hasta la mitad de sus nacarados muslos, y un mandilito simpático a la usanza de alguna modelo de leche holandesa.









